A continuación os dejo algunos de los recursos que hemos utilizado para introducir el concepto de ondas armónicas.
1) En primer lugar, un vídeo en el que se aclara la diferencia entre ondas longitudinales y ondas transversales. Recordemos:
- Ondas longitudinales: aquellas en las que la dirección de propagación de la onda y la de la perturbación son la misma. El ejemplo más clásico es el del sonido.
- Ondas transversales: en este caso la dirección de propagación y de perturbación son perpendiculares. Ejemplos de este tipo podrían ser las ondas en una cuerda, las olas del mar o las ondas electromagnéticas (la luz, entre otras).
2) Una aplicación interactiva que nos permite generar ondas y variar algunas de sus características.
- En principio, escoge el modo de oscilación y la cuerda sin final (para hacer una cuerda viajera). Las otras dos opciones serán útiles si te interesas en ondas estacionarias.
- Elimina la amortiguación para estudiar ondas armónicas ideales, en las que no hay disipación de energía y en las que la amplitud siempre es la misma.
- Prueba a ir variando la amplitud y la frecuencia.
- Al variar la tensión de la cuerda, estarás variando la velocidad de propagación de la onda y, por tanto, la longitud de onda. (Puedes comprobar usando las reglas y el contador de tiempo que se cumple la relación entre velocidad, longitud de onda y periodo).
3) En este curso vamos a estudiar ondas armónicas, esto es, aquellas que se pueden describir mediante funciones seno (o coseno); sin embargo, las oscilaciones reales suelen ser más complejas. A continuación se muestran tres de estas oscilaciones no-armónicas.
Afortunadamente, un matemático francés,
Jean-Baptiste Fourier, descubrió a comienzos del siglo XIX que todas las funciones periódicas (como las tres anteriores) se pueden describir como sumas de diferentes funciones armónicas. Esto es, cualquier oscilación puede escribirse como una suma de ondas armónicas. Así, si entendemos las ondas armónicas, en el fondo entenderemos todas las ondas, por complicadas que sean (siempre que sean periódicas, claro).
Haciendo clic en la siguiente imagen, puedes ejecutar una aplicación interactiva en la que se puede jugar un poco con este teorema matemático, sumando senos y cosenos de diferentes frecuencias y amplitudes, para lograr diferentes tipos de oscilaciones.